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LA ASOCIACIÓN DE LOS TRABAJADORES
La determinación del salario justo, para grupos de trabajadores, ha de producirse mediante el ejercicio de otro derecho propio de la persona humana: el de asociación. Alberto Hurtado llama a despertar en los trabajadores la conciencia de la necesidad de sindicarse. Su finalidad primera, expresa, “es estudiar, promover y, en caso necesario, defender los intereses comunes de los asociados en todo lo que concierne al contrato de trabajo: duración, salario, garantías sociales, etc.”. Y agrega “es evidente que el asalariado necesita del sindicato (…)si el trabajador quiere tener una participación más justa en los bienes de la tierra dados por el Creador para todos los hombres, si quiere completar su libertad política con su libertad económica, si quiere asumir la parte de responsabilidad que le incumbe en la dirección del trabajo, en la reforma de las estructuras económicas de su país y del mundo, no tiene más que un camino: unirse a sus compañeros de trabajo” (Sindicalismo. 1950).

En el mismo texto, agrega “El derecho a sindicarse ha existido siempre, pero no ha sido reconocido. La sindicación ha sido siempre legítima, aunque no siempre legal”. Sobre este mismo derecho, en Mater y Magistra se recuerda lo dicho por León XIII: “A los trabajadores se les reconoce como natural el derecho de formar asociaciones de sólo obreros o mixtas de obreros y patronos; y también de conferirles la estructura y organización que juzgaren más idónea para asegurar sus legítimos intereses económico-profesionales y el derecho de moverse con autonomía y por propia iniciativa en el interior de las mismas a fin de conseguir dichos intereses”, a lo que Juan XXIII añade “la finalidad de las asociaciones de los trabajadores no es movilizar la lucha de clases sino colaborar por medio de acuerdos entre las asociaciones de trabajadores y de empresarios; es conveniente que a los trabajadores se les dé la posibilidad de expresar su parecer e interponer su influencia fuera del ámbito de la empresa, en todos los órdenes de la comunidad política”(N° 97).
Para reflexionar:
• ¿Te has sentido vulnerado/a en tus derechos laborales?
• ¿Cuándo, cómo lo viviste?
• ¿Qué caminos tienes para hacer valer tus derechos como trabajador/a en tu lugar de trabajo?
• ¿Que razones te llevan a participar /no participar de una organización de tipo sindical?
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